Fuera de horario de clase, a la noche, en el Latu, con parciales y ola de frío: siento en todo mi ser el agradecimiento y amor por mis estudiantes, reunidos con el solo fin de conversar sobre libros que los inspiran. Les dejo una foto del primer grupo. Muchas gracias a ellos y a la Universidad de Montevideo por sumarse a este proyecto que, hace pocos meses, me parecía solo un sueño. Fue una noche que me desbordó de emoción, orgullo y felicidad.